No suelo hablar mucho de lo que ocurre en las carreras de formula1, pero esta ocasión se lo merece (pensándolo bien no voy a hablar de ninguna “carrera”). En este gran premio de EEUU, en la jornada de entrenamientos del viernes, tras varios accidentes de los monoplazas que calzaban neumáticos michelín (destacando un fuerte accidente de Ralf Schumacher), el proveedor de neumáticos francés concluyó que el neumático trasero izquiero sufría un gran deterioro al rodar por la parte del óvalo debido al peralte. Más tarde recomienda a los equipos michelín que no realizen más de 10 vueltas con esos neumáticos, ya que corren grave peligro de sufrir un accidente. Más allá de esas 10 vueltas michelin elude todo tipo de responsabilidad.

Tras esto, los responsbles de la fia y las escuderías se reunen para encontrar una solución que permita a todas las escuderías tomar la salida, fueron propuestas diversas medidas, todas ellas rechazadas por la FIA y por ferrari. La salida del gran premio fue lamentable, con tan solo seis coches en parrilla, la “carrera” fue un paseo entre los dos ferrari y los jordan y minardi buscando sus primeros puntos de la temporada. El público pronto empezó a mostrar su indignación, con abucheos, pulgares bajados, pancartas reclamando el dinero, tirando botellas… Todo comprensible si se piensa en la gran cantidad de dinero que gastaron muchos para poder ver un espectáculo tan patético.
Mientras, Bernie Ecclestone posiblemente estaría echándose las manos a la cabeza sabiendo las millonarias reclamaciones que podrían aparecer tras este desastre. La culpa de todo esto no es atribuible a una sola parte sino varias:
Michelin, el origen del problema, tras 5 años compitiendo en indianapolis es intolerable ese fallo en los neumáticos, intentó compensarlo al traer de Francia nuevos neumáticos que solucionaban ese problema, pero la organización no se lo permitió al ir en contra del reglamento.
La FIA, dió la sensación de que no le interesa el deporte ni sus seguidores, debería pensar más en el espectáculo en vez de cumplir a rajatabla unas reglas estúpidas. Aún cuando las escuderías michelín propusieron colocar una chicane en el óvalo y competir sin puntuar, la organización se opuso firmemente.
Ferrari, sin duda merecían ganar este GP, pero fue totalmente despreciable el hecho de oponerse a la colocación de una chicane aún cuando se le aseguraba la victoria, oponiendose de esta manera a las nueve escuderías restantes.
Las escuderías michelin, estas no tuvieron ninguna culpa, al no poder asegurar la integridad de sus pilotos en carrera decidieron no participar en la misma.

Desde luego, tras lo sucedido, la formula 1 no se volverá a ver con los mismos ojos en EEUU. El publico ha perdido su dinero, los teleespectadores se han perdido el espectáculo, las cadenas de televisión han perdido grandes cantidades de dinero y todo sin una excusa convincente.